lunes, febrero 13, 2006

Turno de cantearse

Buscaba una palabra, un mundo buscaba: PEREGRINA, nombre con el que se designaba un juego infantil semejante al de la rayuela… Y se me ocurrió buscar en el diccionario. Allí encontré, entre otras cosas, lo siguiente:

Peregrino, na. (Del lat. peregrīnus). adj. Dicho de una persona: Que anda por tierras extrañas. 2. Dicho de una persona: Que por devoción o por voto va a visitar un santuario. 3. Dicho de un ave: Que pasa de un lugar a otro. 4. Dicho de un animal o de una cosa: Que procede de un país extraño…

De cierta manera, la experiencia que hoy comienza con esta página, tiene algo de peregrina… Ando por tierras extrañas. Voy, como tantos otros, por sitios extraños (santuarios y demoniarios), con devoción y sin ella. Paso de un lugar a otro, de una a otra y a otra página. Y, para colmo, vengo de un extraño país, oriundo de la noche, liviano, entrañable…

De todas maneras, como el niño que fui, inocente y peregrino, entre saltos, me arriesgo al juego lanzando por vez primera la chata.